El partido de ayer no acabó bien para la Deportiva no en el campo ni en la grada. El equipo perdió una ventaja de 0-2 y no acabó más que sacando un punto. Mientras, en la grada las
cosas tampoco fueron bien. Con motivo del 3-2 algunos jugadores del cuadro local hicieron gestos obscenos y provocadores a los aficionados de la Deportiva, en especial el leonés Santi Santos, que había asistido a Kike en la jugada del empate. Esto provocó incidentes en la grada, que se acrecentaron al final del partido, cuando los jugadores se retiraban a vestuarios. La policía tuvo que intervenir y también hubo alguna refriega entre aficionados de ambos equipos en la grada de los Anexos a Zorrilla. Incluso algún hincha berciano salió sangrando de las instalaciones vallisoletanas.
Lo peor que queda de esta historia es que al final lo que acaba trascendiendo a la opinión pública es que la afición de la Deportiva arma jaleo. Y no fue así, aunque sobró el hecho de arrojar botellas y objetos al terreno de juego. Porque en Las Palmas de Gan Canaria hubo bastantes más provocaciones y la afición deportivista se mantuvo totalmente serena.
De nuevo decenas de hinchas blanquiazules estuvieron al lado de su equipo animando, aunque no pudieron ver la sexta victoria de la Liga. Quizás sea en Guadalajara, en un partido que promete y en el que seguro que también estarán muchos deportivistas el sábado que viene.

Aficionados blanquiazules en Valladolid